En la fiesta de San Josemaría Escrivá

Que tu vida no sea una vida estéril. —Sé útil. —Deja poso. —Ilumina, con la luminaria de tu fe y de tu amor.

Borra, con tu vida de apóstol, la señal viscosa y sucia que dejaron los sembradores impuros del odio. —Y enciende todos los caminos de la tierra con el fuego de Cristo que llevas en el corazón.

Camino, punto 1.

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Frases sobre la amistad

Un amigo es una persona con la que se puede pensar en voz alta. (Ralph W. Emerson, pensador estadounidense).

Los buenos amigos son los que en la prosperidad acuden al ser llamados y en las adversidades sin serlo. (Demetrio I).

Buscas la compañía de amigos que con su conversación y su afecto, con su trato, te hacen más llevadero el destierro de este mundo…, aunque los amigos a veces traicionan. —No me parece mal.

Pero… ¿cómo no frecuentas cada día con mayor intensidad la compañía, la conversación con el Gran Amigo, que nunca traiciona?

San Josemaría, Camino punto 88.

Camino, del fundador del Opus Dei

Recógete. —Busca a Dios en ti y escúchale.

Camino, 319.

San Josemaría

Camino 498

 

Todos los pecados de tu vida parece como si se pusieran de pie. -No desconfíes. -Por el contrario, llama a tu Madre Santa María, con fe y abandono de niño. Ella traerá el sosiego a tu alma.

 

El buen camino

san-agustin

Es mejor cojear por el camino que avanzar a grandes pasos fuera de él. Pues quien cojea en el camino, aunque avance poco, se acerca a la meta, mientras que quien va fuera de él, cuanto más corre, más se aleja.

San Agustín

San Josemaría

Hijos míos, allí donde están vuestros hermanos los hombres, allí donde están vuestras aspiraciones, vuestro trabajo, vuestros amores, allí está el sitio de vuestro encuentro cotidiano con Cristo. Es, en medio de las cosas más materiales de la tierra, donde debemos santificarnos, sirviendo a Dios y a todos los hombres.

 

San Josemaría.

Homilía “Amar al mundo apasionadamente“.

Nada te turbe

Nada te turbe, nada te espante,

todo se pasa, Dios no se muda,

la paciencia todo lo alcanza;

quien a Dios tiene nada le falta:

solo Dios basta.

 

Eleva el pensamiento, al cielo sube,

por nada te acongojes, nada te turbe.

 

A Jesucristo sigue con pecho grande,

y venga lo que venga, nada te espante.

 

¿Ves la gloria del mundo? es gloria vana,

nada tiene de estable, todo se pasa.

 

Aspira a lo celeste, que siempre dura;

fiel y rico en promesas, Dios no se muda.

 

Ámale cual merece, Bondad inmensa;

pero no hay amor fino sin la paciencia.

 

Confianza y fe viva mantenga el alma,

que quien cree y espera todo lo alcanza.

 

Del infierno acosado aunque se viere,

burlar  sus furores quien a Dios tiene.

 

Vénganle desamparos, cruces, desgracias;

siendo Dios su tesoro, nada le falta.

 

Id, pues, bienes del mundo; id, dichas vanas;

aunque todo lo pierda, solo Dios basta.

 

Santa Teresa de Jesús.

Camino

Ojalá fuera tal tu compostura y tu conversación que todos pudieran decir al verte o al oírte hablar: éste lee la vida de Jesucristo.

San Josemaría. Camino, punto 2.

Ascética meditada

Enemigos reales de tu oración: la imaginación, “la loca de la casa” que te turba y distrae con sus vuelos y con sus piruetas; tus sentidos despiertos y poco mortificados; la falta de preparación remota –si quieres llamarla de modo distinto, llámala disipación- por lo cual te encuentras tan lejos de Dios nuestro Señor cuando empiezas tu oración; tu corazón poco mortificado …, poco purificado, poco desligado de las cosas de la tierra, que mancha de fango las alas de tu alma y te impide elevarte hacia una mayor intimidad con Dios, la falta de esfuerzo y de auténtico interés, por tu parte, en los momentos en que te quedas cara a cara con el Señor.

Salvador Canals. Ascética Meditada; “Yo estaré con vosotros siempre”.

San Josemaría

La oración es el cimiento del edificio espiritual. —La oración es omnipotente. (Camino, punto 83).