El mundo

El mundo está ardiendo y no se trata de ocuparnos de cosas de poca importancia.

SANTA TERESA.

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San Juan de la Cruz: Oración

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El que huye de la oración, huye de todo lo que es bueno.

San Juan de la Cruz.

Doctor de la Iglesia. 1542-1591. Fiesta: 14 de diciembre.

Ascética meditada

Enemigos reales de tu oración: la imaginación, “la loca de la casa” que te turba y distrae con sus vuelos y con sus piruetas; tus sentidos despiertos y poco mortificados; la falta de preparación remota –si quieres llamarla de modo distinto, llámala disipación- por lo cual te encuentras tan lejos de Dios nuestro Señor cuando empiezas tu oración; tu corazón poco mortificado …, poco purificado, poco desligado de las cosas de la tierra, que mancha de fango las alas de tu alma y te impide elevarte hacia una mayor intimidad con Dios, la falta de esfuerzo y de auténtico interés, por tu parte, en los momentos en que te quedas cara a cara con el Señor.

Salvador Canals. Ascética Meditada; “Yo estaré con vosotros siempre”.

Juan Pablo II: a los jóvenes

Me dirijo sobre todo a vosotros, queridísimos chicos y chicas, jóvenes y menos jóvenes, que os halláis en el momento decisivo de vuestra elección. Quisiera encontrarme con cada uno de vosotros personalmente, llamaros por vuestro nombre, hablaros de corazón a corazón de cosas extremadamente importantes, no sólo para vosotros individualmente, sino para la humanidad entera.

Quisiera preguntaros a cada uno de vosotros: ¿Qué vas a hacer de tu vida? ¿Cuáles son tus proyectos? ¿Has pensado alguna vez en entregar tu existencia totalmente a Cristo? ¿Crees que pueda haber algo más grande que llevar a Jesús a los hombres y los hombres a Jesús? (1).

 

Juan Pablo II. Pronunciado en Roma (Italia), 13-V-1984.

Sobre humildad y obediencia

No a todos conviene la observancia de todos los consejos. Dados como están para favorecer la caridad, ésta es la que ha de regular y medir su ejecución… Los que tenemos que practicar los religiosos, son los comprendidos en nuestras Reglas. Y a la verdad, nuestros votos, nuestras leyes monásticas, las órdenes y consejos de nuestros Superiores constituyen para nosotros la expresión de la voluntad divina y el código de nuestros deberes de estado.

 

Dom Vital Lehodey

El santo abandono

 

Vocación

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La vocación del cristiano es la santidad, en todo momento de la vida. En la primavera de la juventud, en la plenitud del verano de la edad madura, y después también en el otoño y en el invierno de la vejez, y por último, en la hora de la muerte.

Juan Pablo II.

Santo Cura de Ars

“Nuestro Señor es como una madre que lleva a su hijo en brazos. Este niño es malo; da patadas a su madre, la muerde, la araña; pero ella no hace caso; sabe que si ella le suelta caerá, y no podrá caminar solo. Así es Nuestro Señor: pese a todo, acepta nuestros malos tratos; soporta todas nuestras arrogancias; perdona todas las faltas; tiene piedad de nosotros. El buen Dios tardará menos tiempo en perdonar a un pecador que se arrepiente, que una madre en retirar a su hijo del fuego”.

Madre Teresa de Calcuta

Una hora diaria

Contaba la Madre Teresa de Calcuta en su orden, inicialmente, que tenían media hora de adoración ante Jesús Sacramentado una vez al mes. En un congreso decidieron pasar a una hora diaria. Recibieron permiso para que una de ellas pudiera colocar a Jesús en la custodia durante esa hora de adoración. Desde entonces, cuenta, mejoró la alegría, la atención de los enfermos, se llegaba a más y se doblaron el número de aspirantes.

Fuente: Interrogantes.

Juan Pablo II

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¡La Iglesia de hoy no necesita “cristianos a tiempo parcial”, sino cristianos de una pieza!

Juan Pablo II, 1920-2005. Karol Józef Wojtyla.